Ese es tu primer error. ¿Pero sabes qué?
Tu página web es tu escaparate al mundo. El sitio perfecto para mostrar cómo ayudar a tus potenciales clientes.
«Ya pero es que yo ya vendo por Instagram».
Muy bien pero tu Instagram no es tuyo. Si el CEO de turno decide cerrarte la cuenta, se acabaron las ventas.
Y no, no vale con una plantilla cutre para tener una web igual que el 95% de negocios que conoces.
Eso ya no funciona.
¿Querrás llamar la atención para que tus potenciales clientes te compren a ti antes que a tu competencia no?
Pues eso para por tener una web que destaque.
Que transmita tus valores, tu estilo y tu forma de trabajar.
Así conseguirás que los usuarios conecten contigo y aumentarás la probabilidad de que confíen en ti.
¿De qué sirve una web que no convierte?
Aumentar tus conversiones pasa por un diseño web estratégico. Una web a medida para guiar al usuario donde tú quieras.
De principio a fin.
Tendrás una web diseñada estratégicamente para conseguir tus objetivos de negocio.
Optimizada para captar tráfico y para aumenar las conversiones.
Y, por supuesto, adaptada a móvil.
¿Tienes la misma web desde que empezaste tu negocio hace siglos?
¿Acaso tu proyecto no ha evolucionado?
Pues tu web tiene que adaptarse a tu momento. Si tu negocio creces pero tu web parece del año 2.000 pierdes mucha confianza.
Si supieras la de veces que yo he modificado mi web…
Desde el principio o rediseño la que ya tienes.
Y no solo para que tengas la tienda más bonita de todo Internet.
Tu e-commerce estará orientado a atraer tráfico y aumentar las ventas, que al final es lo que buscas.
¿Sabes esas webs idénticas hechas con plantillas que no tienen ninguna personalidad?
Eso no te pasará a ti.
Personalizo tu web a ti y tu negocio, sin plantillas.
Al terminar, te daré un manual para que puedas hacer cualquier pequeño cambio que necesites.
¿Quieres cambiar la foto de un miembro de tu equipo? Podrás hacerlo tú mismo.
Para que tu primo no sea el único que vea lo chula que es tu web.
La idea es que tus potenciales clientes también lleguen (y te compren).
Cuando me contactes, me dices qué necesitas, estudio tu caso y te digo cómo puedo ayudarte. Si te parece bien, nos ponemos manos a la obra.
Normalmente, en unos 30 días máximo te entregaré tu web.
La información que necesito es muy sencilla.
Por un lado, qué tipo de negocio tienes, cuáles son tus objetivos y en qué situación te encuentras. Por otro lado, te pediré ejemplos de webs que te gusten. Si no tienes nada en mente yo te haré todas las propuestas.
No te preocupes, cuando empecemos a trabajar te mandaré un pequeño cuestionario para que puedas darme esta información.
Al inicio deberás pagar el 50% del importe y al terminar el trabajo abonarás el resto.
No te preocupes porque antes de empezar a trabajar firmaremos las dos partes un contrato en el que estableceremos todas las condiciones.
Es importante que se haga un mantenimiento semanal de la web para evitar problemas. Te daré un pequeño manual para que puedas hacerlo tú mismo.
Pero si lo prefieres, tengo diferentes packs para seguir trabajando en el mantenimiento y en los contenidos de tu web.
Si ya lo tienes claro, contacta conmigo y nos ponemos manos a la obra.
Y si todavía tienes dudas, pregúntame lo que necesites y te ayudo. Sin compromiso.
Solo piensa algo: mientras tú sigues dándole vuelas, tu competencia está ganando terreno.